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Empresas bajo amenaza: el ransomware crece 16,5% y golpea a Latinoamérica

Equipo Editorial IT2COM
1 oct
9 min de lectura
Empresa analizando una interrupción de sistemas por un ataque de ransomware
Equipo empresarial analizando una interrupción de sistemas causada por un incidente de ciberseguridad.

Introducción

Una fábrica que detiene su producción, una empresa que deja de atender a sus clientes o un proveedor tecnológico cuyos problemas terminan afectando a otras organizaciones. El ransomware ya no representa únicamente un incidente informático: puede convertirse en una crisis capaz de interrumpir operaciones y generar pérdidas económicas.


Según el análisis de ESET, entre enero y junio de 2026 se confirmaron 4.699 ataques de ransomware a nivel mundial, un 16,5% más que durante el mismo período de 2025.


El crecimiento de estos ataques también refleja una transformación en la forma en que opera el cibercrimen. El ransomware como servicio (RaaS) permite que grupos especializados proporcionen herramientas e infraestructura a otros delincuentes, haciendo que este tipo de ataque sea cada vez más organizado.


Y Latinoamérica tampoco está fuera de este escenario.

Para las empresas, la pregunta ya no es solamente cómo proteger la información, sino también cómo mantener la operación cuando un incidente de ciberseguridad afecta sus sistemas.


Puntos clave

  • Los ataques de ransomware aumentaron 16,5% durante el primer semestre de 2026, según ESET.

  • ESET confirmó 4.699 ataques a nivel mundial entre enero y junio.

  • El modelo Ransomware as a Service (RaaS) facilita la participación de nuevos actores en el cibercrimen.

  • Servicios empresariales, manufactura y tecnología estuvieron entre los sectores más afectados.

  • Brasil, México, Argentina y Colombia concentraron los principales casos reportados en Latinoamérica.

  • El impacto del ransomware puede ir mucho más allá de los archivos: puede afectar producción, atención al cliente, sistemas y continuidad operativa.

  • La protección debe combinar ciberseguridad, infraestructura, respaldos y planificación de continuidad.



1. El ransomware continúa creciendo en 2026

Los datos analizados por ESET muestran que el ransomware continúa siendo una amenaza relevante para organizaciones de diferentes sectores.


Durante los primeros seis meses de 2026 se confirmaron 4.699 ataques de ransomware en el mundo, lo que representa un crecimiento del 16,5% frente al mismo período de 2025.


Pero la cifra por sí sola no cuenta toda la historia.

El ransomware ha evolucionado desde ataques aislados hacia modelos más organizados, donde diferentes actores pueden participar en distintas etapas de una operación.


Esto permite que grupos especializados desarrollen herramientas e infraestructura mientras otros participantes se encargan de identificar y comprometer víctimas.


¿Qué significa esto para una empresa?

Significa que el riesgo no debería analizarse únicamente desde el punto de vista tecnológico.


Una empresa debe considerar también qué ocurriría con su operación si sus sistemas dejaran de estar disponibles.


Si el ERP, los archivos, las aplicaciones cloud, los sistemas de producción o las plataformas de atención dependen de la infraestructura digital, un ataque puede convertirse rápidamente en un problema operativo.


2. Ransomware como servicio: un negocio criminal cada vez más organizado

Uno de los factores asociados a la evolución del ransomware es el modelo conocido como Ransomware as a Service (RaaS).


Bajo este esquema, grupos especializados proporcionan infraestructura, herramientas y conocimientos a otros delincuentes, facilitando la ejecución de ataques sin que todos los participantes tengan que desarrollar su propia tecnología.


El resultado es una estructura más especializada, con funciones diferenciadas y colaboración entre distintos actores.


Durante el primer semestre de 2026, Qilin, The Gentlemen y Akira concentraron el 33,5% de los ataques confirmados, de acuerdo con el análisis de ESET.

  • Qilin: 722 ataques.

  • The Gentlemen: cerca de 550.

  • Akira: más de 300.


ESET también señala la evolución de otros grupos, como DragonForce, que busca funcionar como una infraestructura para que otras organizaciones criminales puedan lanzar ataques utilizando sus propias marcas.


Esto muestra una tendencia importante: el ransomware continúa profesionalizando su modelo de operación.


3. ¿Qué empresas están siendo afectadas?

Según el análisis de ESET, los sectores de servicios empresariales, manufactura y tecnología estuvieron entre los más afectados durante el primer semestre de 2026.


La concentración en estos sectores resulta relevante porque una interrupción puede tener consecuencias que van mucho más allá de la pérdida temporal de acceso a información.


Manufactura: cuando los sistemas afectan la producción

En una empresa manufacturera, una interrupción tecnológica puede afectar procesos productivos, sistemas de gestión, logística y coordinación con proveedores.

Cuando los sistemas críticos dejan de estar disponibles, el impacto puede trasladarse rápidamente desde el área de tecnología hacia toda la operación.


Servicios empresariales: clientes y contratos en riesgo

Para empresas de servicios, una interrupción puede dificultar la atención de clientes, el acceso a información, la entrega de servicios y el cumplimiento de compromisos comerciales.

En estos casos, la disponibilidad de los sistemas forma parte de la capacidad de la empresa para prestar su servicio.


Tecnología: un incidente que puede extenderse

Las empresas tecnológicas pueden presentar un riesgo adicional cuando sus plataformas o servicios son utilizados por otras organizaciones.

Un incidente que afecta a un proveedor puede generar consecuencias también para sus propios clientes y terceros relacionados.


Como explica Mario Micucci, investigador de Seguridad Informática de ESET Latinoamérica, la continuidad del negocio se ha convertido en uno de los principales mecanismos de presión utilizados por los atacantes: cuanto mayor sea el costo de una interrupción, mayor puede ser la presión sobre la víctima para recuperar sus operaciones.

Por eso, el ransomware debe analizarse considerando no solo qué información puede verse comprometida, sino también qué procesos del negocio dependen de esa información y de los sistemas que la gestionan.


4. América Latina también está en la mira

Los datos de ESET muestran que América Latina también registra actividad relacionada con ransomware.


Durante el primer semestre de 2026, Brasil registró más de 100 víctimas reportadas, seguido por:

País

Casos reportados

Brasil

Más de 100

México

Cerca de 80

Argentina

39

Colombia

33

Además, la telemetría de ESET detectó 195 instancias de ransomware en Brasil entre enero y mayo de 2026, relacionadas con nueve familias que operan bajo el modelo de ransomware como servicio.


También se identificaron señales relacionadas con grupos como Akira y DragonForce en Guatemala, mientras que en Chile Qilin fue el ransomware con más detecciones, alcanzando un pico de 19 durante enero.


Estas cifras no significan que todas las empresas de la región tengan el mismo nivel de exposición ni que un ataque sea inevitable. Sí muestran que Latinoamérica forma parte del entorno en el que operan estas amenazas.


Para las empresas, esto refuerza la necesidad de considerar la ciberseguridad como parte de la gestión del riesgo operativo y no únicamente como una función del área de TI.


5. El verdadero problema: cuando un ataque detiene la operación


El ransomware no afecta únicamente a archivos o computadores. Su impacto puede llegar directamente a la capacidad de una empresa para operar.


Pensemos en una organización que depende de sistemas ERP, plataformas en la nube, archivos compartidos, aplicaciones internas o herramientas de comunicación. Si esos recursos dejan de estar disponibles, el problema deja de ser exclusivamente tecnológico.


Puede traducirse en:

  • producción detenida;

  • imposibilidad de atender clientes;

  • retrasos en entregas;

  • interrupción de procesos administrativos;

  • dificultades para comunicarse;

  • incumplimiento de compromisos comerciales;

  • costos asociados a la recuperación.


Esto explica por qué la continuidad del negocio se ha convertido en un elemento central frente al ransomware.


El atacante no necesita únicamente comprometer información. Puede utilizar la interrupción de los sistemas como mecanismo de presión, especialmente cuando sabe que cada hora de inactividad representa un costo para la víctima.


Por eso, la pregunta para una empresa no debería ser únicamente:

“¿Qué información podría perder?”

También debería ser:

“¿Qué procesos dejarían de funcionar si nuestros sistemas no estuvieran disponibles?”


Esta diferencia es fundamental para dimensionar el riesgo y definir medidas de protección y recuperación.


 6. La transformación digital también amplía la superficie de ataque


Las empresas dependen cada vez más de servicios digitales. Aplicaciones en la nube, accesos remotos, proveedores tecnológicos y sistemas conectados permiten trabajar con mayor flexibilidad, pero también generan más puntos que deben protegerse.


Un acceso remoto mal protegido, un sistema sin actualizar o una conexión con un tercero pueden convertirse en una oportunidad para un atacante.


Esto no significa que la transformación digital sea el problema. Significa que la seguridad debe evolucionar junto con la infraestructura tecnológica.


Una empresa que incorpora nuevos servicios, usuarios, proveedores o ubicaciones debería revisar también cómo se controlan los accesos, cómo se protege la información y qué ocurriría si alguno de esos componentes se ve comprometido.


En este contexto, conectividad, infraestructura y ciberseguridad están cada vez más relacionadas.


Como explicamos en nuestra Guía de Internet Empresarial en Ecuador, la conectividad forma parte de la infraestructura sobre la que funcionan aplicaciones, sistemas y procesos empresariales. La seguridad debe analizarse dentro de esa misma arquitectura.


7. ¿Cómo puede prepararse una empresa frente al ransomware?

No existe una única medida capaz de eliminar el riesgo de ransomware. La protección debe combinar prevención, detección y capacidad de recuperación.


Algunas medidas que una empresa debería considerar son:

  • Mantener sistemas y aplicaciones actualizados: las vulnerabilidades conocidas deben corregirse oportunamente.

  • Proteger los accesos: utilizar contraseñas robustas, autenticación multifactor y controles de acceso adecuados.

  • Segmentar la red: limitar el alcance que podría tener un atacante si consigue comprometer un equipo.

  • Proteger los dispositivos: utilizar soluciones de seguridad para endpoints y mantenerlas actualizadas.

  • Realizar respaldos: conservar copias de la información crítica y comprobar periódicamente que puedan recuperarse.

  • Monitorear la infraestructura: detectar comportamientos inusuales puede ayudar a identificar un incidente antes de que afecte a toda la organización.

  • Contar con un plan de respuesta: definir quién actúa, cómo se aíslan los sistemas afectados y cómo se recupera la operación.


La seguridad tampoco debería limitarse a los sistemas internos. Proveedores, accesos remotos, servicios cloud y terceros conectados a la organización también deben formar parte del análisis de riesgo.


Y hay una diferencia importante entre prevenir un ataque y estar preparado para recuperarse de él. Incluso con controles de seguridad, una empresa necesita saber qué hará si un incidente consigue superar sus defensas.


8. Ransomware y continuidad del negocio

Frente a un ataque de ransomware, recuperar los archivos es solo una parte del problema. La empresa también necesita recuperar su capacidad de operar.


Esto plantea preguntas que deberían responderse antes de que ocurra un incidente:

  • ¿Qué sistemas son críticos para el negocio?

  • ¿Cuánto tiempo puede funcionar la empresa sin ellos?

  • ¿Existen respaldos disponibles y recuperables?

  • ¿Quién toma las decisiones durante un incidente?

  • ¿Cómo continuará la atención a clientes?

  • ¿Cómo se comunicarán empleados, proveedores y clientes?


Estas respuestas forman parte de una estrategia de continuidad del negocio.

Un backup puede ayudar a recuperar información, pero no sustituye un plan de continuidad. Del mismo modo, contar con herramientas de seguridad no garantiza que una organización pueda recuperar rápidamente todos sus procesos.


La preparación frente al ransomware debe contemplar tanto la protección como la capacidad de respuesta y recuperación.


Para una empresa, la pregunta clave no es solamente “¿podemos evitar un ataque?”, sino también:


¿Qué tan rápido podemos volver a operar si ocurre?


9. ¿Cómo puede ayudarte IT2COM?

Prepararse frente al ransomware requiere integrar ciberseguridad, infraestructura y continuidad operativa.


En IT2COM podemos ayudarte a evaluar y fortalecer diferentes componentes de la infraestructura tecnológica de tu empresa:

  • Análisis de vulnerabilidades: identificar debilidades que podrían ser aprovechadas por atacantes.

  • Ciberseguridad: implementación y configuración de firewalls, VPN y otras medidas de protección.

  • Monitoreo: supervisión de la infraestructura para identificar comportamientos o incidentes que requieran atención.

  • Backup y recuperación: protección de información crítica y preparación para su recuperación.

  • Infraestructura de red: diseño y configuración de redes empresariales seguras y segmentadas.

  • Continuidad operativa: evaluación de riesgos y alternativas para reducir el impacto de una interrupción.


El objetivo no es solamente reaccionar después de un incidente, sino reducir la exposición y preparar a la empresa para responder y recuperarse cuando sea necesario.


¿Tu empresa podría seguir operando después de un ataque?

Podemos ayudarte a evaluar tu infraestructura, identificar puntos de riesgo y definir medidas de protección y continuidad acordes con las necesidades de tu organización.



10. Conclusión

El ransomware continúa evolucionando. Los datos analizados por ESET muestran un crecimiento de los ataques durante el primer semestre de 2026 y una estructura criminal cada vez más organizada.


Para las empresas, el riesgo va más allá de perder archivos. Un ataque puede afectar sistemas, procesos, clientes y la continuidad de las operaciones.


Por eso, la preparación debe combinar prevención, protección, monitoreo, respaldos y capacidad de recuperación.


La ciberseguridad empresarial no consiste únicamente en evitar ataques. También consiste en estar preparado para mantener y recuperar la operación cuando un incidente ocurre.


11. Preguntas frecuentes sobre ransomware

¿Qué es un ataque de ransomware?

Es un tipo de ataque en el que los delincuentes comprometen sistemas o información de una organización para ejercer presión sobre la víctima, generalmente buscando un beneficio económico.

¿Está aumentando el ransomware?

Según el análisis de ESET, entre enero y junio de 2026 se confirmaron 4.699 ataques a nivel mundial, un 16,5% más que durante el mismo período de 2025.

¿Qué es Ransomware as a Service?

Es un modelo mediante el cual grupos especializados proporcionan herramientas, infraestructura o conocimientos para facilitar que otros delincuentes ejecuten ataques de ransomware.

¿Qué sectores están siendo más afectados?

El análisis de ESET señala a servicios empresariales, manufactura y tecnología entre los sectores más afectados durante el primer semestre de 2026.

¿Un backup protege a una empresa contra el ransomware?

Un backup no evita necesariamente que ocurra un ataque, pero puede ser fundamental para recuperar información y reducir el impacto de una interrupción, siempre que las copias estén disponibles y puedan restaurarse.

¿Cómo puede una empresa prepararse frente al ransomware?

Debe combinar medidas de prevención, protección, monitoreo y recuperación, incluyendo actualización de sistemas, controles de acceso, protección de endpoints, segmentación, respaldos y un plan de respuesta.

¿El ransomware puede afectar la continuidad del negocio?

Sí. Cuando un ataque impide acceder a sistemas o información necesarios para operar, puede afectar producción, atención al cliente, procesos administrativos y otros servicios críticos.


¿Tu empresa está preparada para responder ante un ataque?


La prevención es importante, pero también lo es saber cómo responder y recuperar la operación.


Habla con un especialista de IT2COM y evalúa la seguridad de tu infraestructura.



ESET — Análisis de amenazas de ransomware, primer semestre de 2026.

Los datos sobre ataques de ransomware, grupos activos, sectores afectados y actividad registrada en Latinoamérica corresponden al análisis de ESET citado en este artículo.

Fuente: ESET Latinoamérica.

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